top of page

LA MEJOR INVERSIÓN TAMBIÉN PUEDE SER INVERTIR EN TI

3 sept
5 min de lectura

HAY UN PATRIMONIO QUE NO APARECE EN TUS CUENTAS

Durante las últimas semanas hemos hablado de ahorro, inversión, patrimonio e interés compuesto. Hemos visto cómo una parte del dinero que generamos hoy puede convertirse, poco a poco, en una herramienta para construir mayor tranquilidad y libertad en el futuro.

 

Pero existe otro tipo de patrimonio del que hablamos mucho menos.

  • No aparece en nuestra cuenta bancaria.

  • No podemos verlo en una plataforma de inversiones.

  • Y tampoco podemos calcularlo sumando nuestros activos y restando nuestras deudas.

 

Me refiero a nuestros conocimientos y habilidades.

 

Podemos perder un empleo. Una inversión puede salir mal. Un negocio puede atravesar dificultades. Incluso podemos tener que comenzar nuevamente después de una situación que nunca imaginamos.

 

Pero existe algo que puede acompañarnos incluso en esos momentos: lo que hemos aprendido y nuestra capacidad para generar valor.

 

Por eso el quinto principio de esta serie es:

Desarrollar habilidades e información.

 

TU TRABAJO PUEDE CAMBIAR. TU CAPACIDAD PUEDE PERMANECER

Durante mucho tiempo, una de las mayores aspiraciones financieras fue conseguir un buen empleo y conservarlo durante muchos años.

 

Ese camino sigue siendo perfectamente válido.

  • Pero el mundo laboral cambia.

  • Las empresas cambian.

  • Las profesiones evolucionan.

  • La tecnología transforma actividades que durante años parecían seguras.

 

Por eso nuestra seguridad financiera no debería descansar únicamente sobre el lugar donde trabajamos actualmente.

 

Debería apoyarse también sobre algo mucho más nuestro:

la capacidad de aprender, adaptarnos y seguir siendo útiles.

 

Existe una diferencia importante entre pensar:

"Tengo un empleo que me da seguridad."

 

y pensar:

"Tengo conocimientos y habilidades que me permiten generar valor."

 

En el primer caso, una parte importante de nuestra seguridad depende de una organización.

 

En el segundo, una parte de esa seguridad empieza a depender de nosotros.

 

LA EDUCACIÓN FINANCIERA TAMBIÉN ES UN ACTIVO

Este principio no se refiere únicamente a desarrollar habilidades profesionales.

 

También necesitamos aprender sobre dinero.

 

Muchas personas trabajan durante décadas para conseguirlo, pero dedican muy poco tiempo a comprender cómo administrarlo.

 

Sabemos producir ingresos, pero no necesariamente sabemos construir un fondo de emergencia, analizar una deuda, evaluar una inversión, comprender el riesgo o construir patrimonio.

 

Y esa falta de conocimiento puede costarnos mucho.

 

No porque necesitemos convertirnos en especialistas financieros.

 

Sino porque cada vez que tomamos una decisión económica sin comprenderla completamente estamos entregando a otra persona una parte de la responsabilidad sobre nuestro futuro.

 

  • Aprender sobre finanzas nos permite hacer mejores preguntas.

  • Nos ayuda a reconocer cuándo no sabemos suficiente.

  • Nos permite distinguir entre una oportunidad y una promesa demasiado buena para ser cierta.

  • Y, sobre todo, nos permite tomar decisiones con mayor consciencia.

 

PERO ACUMULAR INFORMACIÓN TAMPOCO BASTA

Aquí aparece una paradoja.

 

Hoy tenemos acceso a más información financiera que probablemente cualquier generación anterior.

  • Libros.

  • Videos.

  • Podcasts.

  • Cursos.

  • Redes sociales.

  • Inteligencia artificial.

 

Podríamos pasar años consumiendo contenido sobre dinero.

 

Y aun así no transformar absolutamente nada.

 

Porque estar informado no significa necesariamente estar preparado.

 

  • Podemos leer diez libros sobre inversión y nunca realizar nuestra primera inversión.

  • Podemos conocer perfectamente cómo funciona un presupuesto y seguir sin registrar nuestros gastos.

  • Podemos escuchar durante años que necesitamos un fondo de emergencia y continuar postergándolo.

 

El conocimiento empieza a adquirir verdadero valor cuando modifica nuestras decisiones.

 

Por eso no necesitamos consumir información sin límite.

 

Necesitamos aprender aquello que corresponde al momento financiero en el que nos encontramos y comenzar a aplicarlo.

 

¿EN QUÉ DEBERÍAS INVERTIR EN TI?

La respuesta será diferente para cada persona.

 

Quizás hoy necesites mejorar una habilidad que pueda aumentar tus oportunidades profesionales.

  • Aprender un idioma.

  • Dominar una herramienta.

  • Mejorar tu capacidad para comunicar, vender, negociar o liderar.

  • Actualizar conocimientos técnicos relacionados con tu profesión.

 

O quizás el siguiente paso no esté en aumentar tus ingresos, sino en aprender a administrar mejor los que ya tienes.

  • Entender tus números.

  • Aprender los fundamentos de la inversión.

  • Comprender cómo funcionan tus deudas.

  • Conocer mejor los riesgos que estás asumiendo.

 

No necesitas aprender todo al mismo tiempo.

 

Hazte una pregunta sencilla:

  • ¿Qué conocimiento o habilidad, si lo desarrollara durante los próximos doce meses, podría mejorar significativamente mi situación financiera?

 

La respuesta puede darte una dirección mucho más útil que consumir información al azar.

 

Después viene la parte importante:

convertir ese aprendizaje en acción.

 

ALGO QUE NADIE PUEDE HACER EXACTAMENTE COMO TÚ

Cuando invertimos dinero compramos activos que esperamos que mantengan o aumenten su valor.

 

Cuando invertimos en nosotros ocurre algo diferente.

 

  • El conocimiento empieza a mezclarse con nuestra experiencia.

  • Una persona puede realizar el mismo curso que tú.

  • Puede leer el mismo libro.

  • Puede escuchar al mismo profesor.

  • Pero no tendrá exactamente tu historia, tus experiencias, tus relaciones ni la manera particular en que puedes utilizar ese conocimiento.

 

Por eso desarrollar nuestras capacidades no garantiza que nunca atravesaremos dificultades económicas.

 

Pero puede aumentar enormemente nuestra capacidad para responder cuando aparezcan.

 

Y esa también es una forma de seguridad financiera.

 

No la seguridad de pensar que nada malo ocurrirá.

 

Sino la confianza de saber que, si las circunstancias cambian, tendremos más herramientas para volver a construir.

 

TU CONOCIMIENTO TAMBIÉN FORMA PARTE DE TU PATRIMONIO

En esta serie hemos hablado mucho de construir activos.

 

Pero quizás deberíamos ampliar nuestra definición.

 

  • Nuestro patrimonio financiero importa.

  • Nuestros ahorros importan.

  • Nuestras inversiones importan.

  • Pero también importa la persona capaz de construirlos.

 

Porque detrás de cada ingreso, cada decisión y cada inversión existe alguien que aprendió a producir valor, administrar recursos y tomar decisiones.

 

Por eso invertir en ti no debería ser aquello que haces únicamente cuando sobra dinero o tiempo.

 

Puede ser una parte fundamental de tu estrategia financiera.

 

No necesitas saberlo todo.

 

Necesitas seguir aprendiendo.

 

Y, sobre todo, necesitas utilizar lo que aprendes para tomar mejores decisiones.

 

LO QUE VIENE AHORA

Llegamos así al último de los seis principios con los que iniciamos esta serie.

 

Y quizás sea el que conecta a todos los anteriores.

 

Puedes saber que necesitas ahorrar.

Puedes aprender a invertir.

Puedes entender el patrimonio.

Puedes conocer perfectamente el interés compuesto.

Puedes desarrollar extraordinarias habilidades.

 

Pero nada de eso producirá grandes resultados si solamente lo haces durante unas semanas.

En el próximo artículo hablaremos del sexto principio:

  • La constancia antes que la genialidad.

 

Porque construir una buena vida financiera probablemente tenga mucho menos que ver con hacer algo extraordinario una vez y mucho más con ser capaz de hacer cosas sencillas correctamente durante mucho tiempo.

 

Si este texto resonó contigo, me puedes escribir o enviarme un correo a soporte@jvargasmorla.com y contarme qué parte hizo más sentido para ti o qué preguntas han empezado a aparecer sobre tu propia situación financiera.

 

También te invito a suscribirte al blog para acompañarme durante las próximas semanas mientras seguimos desarrollando cada uno de estos principios.

 

Y si quieres seguir profundizando en estos temas, puedes acompañarme en mi canal de YouTube Coaching Financiero Consciente con Jorge Vargas, donde comparto más reflexiones sobre dinero, consciencia y desarrollo personal. https://www.youtube.com/@CoachingFinancieroConsciente?sub_confirmation=1

 

 

Además, si quieres comprender mejor tu situación financiera, identificar dónde estás hoy y comenzar a definir tus siguientes pasos, te invito a una sesión de diagnóstico gratuita de 30 minutos.

 

Antes de agendarla, completa el formulario de diagnóstico.

Una vez recibido, serás contactado en menos de 48 horas.

 

Comentarios


bottom of page